IA y automatización

Una herramienta puede asistir el trabajo editorial; no vuelve verdadera una afirmación.

Podemos utilizar herramientas automatizadas o sistemas de IA para organizar información, detectar inconsistencias, resumir material o proponer borradores. Eso no reemplaza la obligación de revisar afirmaciones y distinguir sus fuentes.

Para qué podemos usar IA

  • Organizar y clasificar información.
  • Ayudar a detectar duplicados, contradicciones o huecos.
  • Proponer estructuras o borradores editoriales.
  • Asistir en normalización de datos y controles de consistencia.
  • Facilitar traducciones o reformulaciones que luego se revisan.

Una IA no es una fuente

Una respuesta generada no sustituye documentación regulatoria, literatura científica, fabricantes o fuentes primarias cuando una afirmación requiere respaldo externo.

Riesgo de errores

Los sistemas automatizados pueden inventar datos, mezclar versiones, perder contexto o presentar una inferencia como hecho. Por eso las afirmaciones relevantes deben poder rastrearse a fuentes o identificarse como síntesis editorial.

No automatizamos consejo médico individual

El sitio no utiliza herramientas automáticas para diagnosticar, prescribir parámetros o decidir la aptitud de una persona para un tratamiento.

Experiencias de usuarios

No utilizamos IA para fabricar testimonios ni rellenar experiencias inexistentes. Si en el futuro se habilita participación, cualquier asistencia automatizada deberá respetar el sentido del relato original y las reglas de moderación.

Correcciones

Que una afirmación haya sido asistida por automatización no reduce la obligación de corregirla si se demuestra que es errónea.

Transparencia

El objetivo de esta política es describir de forma clara cómo pueden participar herramientas automatizadas sin presentarlas como una fuente ni como garantía de exactitud.